Detallitos monísimos para una linda princesita...
De todo para realzar el look de una nenita.
En las excavaciones de 1738 y 1748 de Herculano y Pompeya, se encontraron algunos objetos del mobiliario romano preservado entre las cenizas de la erupción del Vesubio: lechos de madera roja, con incrustaciones en plata de sencilla construcción y gran ligereza, diferentes asientos como el bisellium para dos personas y la sella para una sola. Estos asientos eran muchas veces de bronce y carecían de respaldo lo cual los hacía incómodos. En la vida ordinaria se servían de sillas de madera ligeras y cómodas, delante de las cuales se colocaba el scabellum o taburete. Había gran variedad de mesas, de trípodes que solían emplearse como braseros y, sobre todo, una inmensa cantidad de candelabros y lámparas además de cofres de madera con adornos de metal, bancos, carros, etc. Con el triunfo del cristianismo y la invasión de los bárbaros, se expatriaron los artistas de Roma y recobró gran importancia el mobiliario antiguo, especialmente en el imperio de Oriente, o sea, entre los bizantinos.
Interesante....
El estilo vintage se utiliza especialmente para referirse a la moda y el diseño posteriores al año 1900. Tal es su demanda que constituye la mayor inspiración para las firmas de moda de cualquier parte del mundo a la hora de crear sus nuevas colecciones. Pero no sólo en el ámbito de la moda es muy valorado este estilo artístico. En el mundo de la publicidad hemos podido admirar numerosos anuncios vintage desde principios de siglo XX, una joya que nunca pasa de moda para todos aquellos seguidores de esta estética.
El vintage adoptado como ideal de vida supone la pérdida de la fe en el progreso y el desencanto del motor de la innovación propia de la modernidad. Así, en vez de mirar al futuro, en él se recurre con nostalgia a elementos de eras pasadas, pero carentes de su significado original. De esta manera, cualquier forma de arte, como la moda, se sirve del pasado por motivos meramente estéticos, donde se mezclan elementos de distintas épocas y lugares, descontextualizados de su función y razón original. Su auge se ha visto acrecentado en el último siglo por iconos de la moda como Dita Von Teese o Kate Moss, y más recientemente por estrellas del cine como como Julia Roberts o Chloe Sevigny, ejemplos de las innumerables celebridades que visten casi exclusivamente con prendas de segunda mano.
Hay muchas fotos nuestras a las que podemos darle un estilo vintage, solo hay que animarnos a hacerlo...